La Fábrica de Sombreros

Diario de Sevilla: La fábrica de sombreros de Sevilla

Publicado el Miércoles, 7 de Mayo de 2008 a las 19:17 en la categoría Comunicación, FdS en la Prensa

Julián Sobrino

PARAFRASEANDO a Antoine de Saint Exupéry quiero dedicar este artículo a todos los sevillanos y sevillanas que de niños, o aún de mayores, saben lo que significa un sombrero. El Principito cuenta que cuando enseñó un dibujo a las personas mayores rápidamente contestaban que era un sombrero. Sin alcanzar a comprender su verdadero significado interior. Sigo haciendo mío el texto de Saint Exupéry: “Cuando me he encontrado con alguien que me parecía un poco lúcido, lo he sometido a la experiencia de mi dibujo número 1 que he conservado siempre. Quería saber si verdaderamente era un ser comprensivo. Pero siempre me respondían: -Es un sombrero-. Entonces no le hablaba ni de serpientes boas, ni de la selva virgen y ni de estrellas. Poniéndome a su altura, les hablaba del bridge, del golf, de política y de corbatas. Y la persona grande se quedaba muy contenta de conocer a un hombre tan razonable”.

Queremos saber si a las autoridades municipales y autonómicas encargadas de la cultura se les puede hablar de patrimonio industrial, de diseño, de memoria social. Queremos saber si se les puede hablar de una manufactura, la de los sombreros de fieltro, tan ligada a la sociabilidad sevillana y andaluza, a sus costumbres tradicionales aún vivas en determinados momentos de fiesta o de protocolo.

La Fábrica de Sombreros Fernández Roche, en la calle Castellar, constituye un ejemplo patrimonial de alto valor. Desde el siglo pasado ha formado parte del quehacer cotidiano del barrio de San Luis, en el que emerge su elevada chimenea como símbolo de laboriosidad y perseverancia. Los cambios tecnológicos han conseguido que esta empresa familiar se desplace a un lugar más idóneo para llevar a cabo con eficacia las tareas productivas. Pero sin embargo, la fábrica, permanece como testigo mudo de un tiempo ya pasado pero vivo en la memoria urbana y sentimental de Sevilla.

La Fábrica de Sombreros Fernández y Roche reviste un interés excepcional para la arqueología industrial ya que todavía sigue realizando sus productos con los mismos sistemas de trabajo y medios mecánicos que los utilizados desde su fundación en 1917. Ubicada en un callejón sin salida de la Calle Castellar, en Calle Heliotropo nº 3 y 4, fue proyectada por el arquitecto José Espiau y Muñoz. Con anterioridad a este edificio ya existían unos talleres dedicados a la confección de sombreros de fieltro. Edificada en pleno corazón de Sevilla supone un testigo de primitiva industria artesanal, semimecanizada a principios del S. XX. La ampliación de esta fábrica se realizó por medio de un edificio de dos plantas sobre un solar de forma rectangular. Esta construcción abrirá fachadas en tres de sus lados, dando la restante a una medianería con la antigua construcción. Fue realizada en muros de fábrica de ladrillo, cerchas metálicas para las cubiertas y forjados metálicos con bovedilla para los pisos. En la planta baja los pilares y columnas son de hierro fundido.

La composición exterior es de suma sencillez y se realiza utilizando las posibilidades expresivas del ladrillo a base de grandes ventanas de dintel quebrado formando grupos de dos. La separación de pisos se acentúa mediante la utilización de una cornisa corrida que en la última planta se convierte en voladizo sobre la que se sitúa un pretil decorado con rectángulos. Hay que destacar la existencia de una cubierta plana en azotea, hecho no usual en la época. Dice Saint Exupéry que: “Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones”. Espero que este no sea el caso y, valorando las iniciativas culturales del Colectivo que ha entrado en la fábrica, se transforme en un espacio de creación junto al maravilloso Corral de Artesanos de la calle Castellar. Sevilla no puede permitirse dilapidar un patrimonio único, valioso y con grandes posibilidades de futuro. El patrimonio industrial de Sevilla, vuelvo a insistir, necesita un Programa de Actuación Municipal que permita su puesta en valor desde el respeto a la cultura del trabajo y sus potencialidades en este nuevo siglo. La fábrica de Vidrio La Trinidad, la estación ferroviaria de San Bernardo, la fábr ica Cruzcampo, la Real Fábrica de Artillería, la Fábrica de Tabacos de Los Remedios y los espacios cerámicos y alfareros de Triana se lo merecen.

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Diario de Sevilla: La ocupación de la fabrica de sombreros seguirá adelante

Publicado el Martes, 6 de Mayo de 2008 a las 20:01 en la categoría Comunicación, FdS en la Prensa

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Resumen de prensa FdS (6 y 7 de Mayo)

Publicado el Martes, 6 de Mayo de 2008 a las 19:48 en la categoría Comunicación, FdS en la Prensa

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Diario de Sevilla: Patrimonio de tira y afloja

Publicado el Domingo, 4 de Mayo de 2008 a las 19:06 en la categoría Comunicación, FdS en la Prensa

Juan Luis Pavón

DIVIDE y vencerás. La célebre máxima de Julio César para ganar batallas es también una regla para los algoritmos. Dividir un problema difícil en partes más simples tantas veces como sea necesario hasta que sea fácil la resolución de cada parte. Y la unión de las soluciones parciales determina la del problema principal. Si aplicamos este método a la salvación y uso del patrimonio histórico y artístico en Sevilla, a la suma de hitos y legados de muy diverso origen y condición que traman la urdimbre de tantas épocas superpuestas, no se logra dar con la solución global porque más divididos que los problemas están aún los ciudadanos. Son tantos los minifundios de causas a pique de un repique, que se diluyen porque no hacen causa común de todos ellos. La falta de una visión global sobre la ciudad que se quiere compartir facilita vías de penetración por doquier a las centurias de la carcoma y a las legiones de la piqueta.

La situación del Museo Arqueológico es penosa. ¿Cuántos colectivos se unen para ejercer presión? La fábrica de vidrio La Trinidad es un bien de interés etnológico que corre serio peligro de ser derribado para construir pisos, con la de viviendas que hay sin vender. Otra plataforma bien distinta es la que reivindica el uso social de la antigua fábrica de sombreros junto a San Marcos. Otros propugnan salvar la iglesia de Santa Catalina. Y así sucesivamente es larga la relación de bienintencionados que no adoptan otra máxima universal: la unión hace la fuerza.

Una ciudad adquiere importancia cuando suma sus factores y no sólo tiende al monocultivo de uno de ellos. En Sevilla hay que mantener en pie las iglesias, pero no sólo ellas. Y darle nuevo uso a los mejores edificios de su patrimonio industrial, pero no sólo a ellos. Y a pabellones del 29 y del 92, pero no sólo a ellos. ¿Tan difícil es luchar a la vez por la Híspalis romana del Arqueológico, las Atarazanas alfonsíes, la gótico-mudéjar Santa Catalina, la Trinidad industrial y los jardines de la Expo 92?

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Diario de Sevilla: Colectivos sociales reclaman el uso de la antigua fábrica de sombreros

Publicado el Domingo, 27 de Abril de 2008 a las 18:36 en la categoría Comunicación, FdS en la Prensa

Colectivos sociales, vecinales y de artesanos han entrado en la antigua fábrica de sombreros, junto a la calle Castellar, para reclamar el uso del edificio, abandonado desde hace casi una década, como espacio socio-cultural y de acogida de talleres de artesanos

Un veintena de personas han ocupado esta mañana la antigua fábrica de sombreros de la calle Heliotriopo (zona San Luis) para reclamar el uso del edificio, abandonado desde hace casi una década, como espacio socio-cultural y de acogida de talleres de artesanos.

Hasta la antigua fábrica, situada en una calle que hace esquina con Castellar, se han dirigido numerosas personas hasta alcanzar el medio centenar de ocupantes, según confirmaron a Efe fuentes de la Subdelegación del Gobierno. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía se han desplazado hasta el inmueble para identificar y denunciar a las personas que han participado en la ocupación del edificio, para lo cual han roto una pared, según las fuentes gubernamentales.

Los ‘okupas’ han enviado a mediodía un fax a la Subdelegación del Gobierno anunciado sus intenciones, una actividad que este departamento no autoriza, han apuntado las mismas fuentes. Fuentes de la Subdelegación del Gobierno indicaron a Europa Press que estos ‘okupas’ están informando de que cuentan con el permiso de la Delegación del Gobierno para llevar a cabo esta acción, algo que desmienten rotundamente, puesto que es “ilegal”.

Desde la Subdelegación del Gobierno se ha comunicado al propietario de la antigua fábrica de sombreros lo ocurrido en su inmueble.

Edificio pendiente de expropiación

La acción se enmarca dentro de la “Semana de Lucha Social“, convocada por sindicatos y organizaciones políticas y sociales, que comenzó el viernes 25 de abril y que culminará con una manifestación el Primero de Mayo, han informado en un comunicado. Denuncian que “mientras el ayuntamiento promete espacios de uso público en cada solar, cientos de inmuebles continúan degradándose en espera de proyectos que nunca llegan o son privatizados para satisfacer la vorágine especulativa”.

Este inmueble está proyectado por el PGOU de Sevilla como equipamiento socio-cultural y espacio para talleres de artesanos en su primer cuatrienio de aplicación. Sin embargo, entre la aprobación inicial y final del documento “la administración ha recortado casi la totalidad del espacio dedicado a actividades artesanales”, critica la nota.

La presión de la especulación inmobiliaria “sigue acosando los corrales de artesanos característicos

de la ciudad, como el corral de la calle Castellar, los talleres del Pasaje Mallol u otros lugares típicos que están siendo desalojados”, añade. Hasta hoy se sigue sin intervenir el edificio o iniciar las acciones para llevar a cabo su expropiación, mientras que los artesanos del casco antiguo “continúan siendo desalojados por la presión especulativa e inmobiliaria”, asegura.

Según la nota, el edificio “permanece en el más absoluto abandono mientras el Ayuntamiento despilfarra sus recursos en proyectos faraónicos (con su máxima expresión en los Parasoles de la Plaza de la Encarnación)”.

Para desalojar a los “okupas” es necesario que el dueño del edificio denuncie lo ocurrido ante los juzgados, desde donde debe emitirse la orden al Cuerpo Nacional de Policía para culminar el desalojo, algo que no ocurrirá “de un día para otro”, han señalado las fuentes.

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